¡Bienvenidos! Este es un blog para saber de libros interesantes y recomendables, indispensables, admirables... Además, proponemos "¿Por qué recomendarías...?", donde puedes hablar de un libro que hayas leído y que podría gustar al resto de los lectores.
sábado, 5 de febrero de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
Los nombres de los hermanos [Abel y Caín] forman una pareja igualada de opuestos. Abel proviene del hebreo hebel , que significa “aliento” o “vapor”: todo lo que vive y se mueve y es perecedero, incluida su propia vida. La raíz de “Caín” parece ser el verbo kanah : “adquirir”, “obtener”, “tener propiedad”, y por lo tanto “gobernar”o “subyugar”.
Caín también significa “forjador de metal”. Y puesto que, en varios idiomas –incluido el chino- , las palabras que designan la violencia y la subyugación están asociadas al descubrimiento del metal, quizá Caín y sus descendientes están predestinados a practicar la magia negra de la tecnología.
Bruce Chatwin en Los trazos de la canción
jueves, 3 de febrero de 2011
Nomos es la palabra griega que significa “tierra de pastoreo” y “el nómada” es un jefe y patriarca de un clan que dirige la asignación de las tierras de pastoreo. Así, nomos asumió el significado de “ley”, “distribución equitativa”, “aquello que es adjudicado por la costumbre"…y por lo tanto se convirtió en la base de todo el derecho occidental.
El verbo nemein - “pacer”, “apacentar”, “pastar” o “desplegar”- ya tiene una segunda acepción desde tiempos de Homero: “distribuir”, “asignar” o “dispensar”, sobre todo tierra, honores, carne o bebida. Nemesis es la “distribución de justicia” y por consiguiente de la “justicia divina”. Nomisma significa “moneda corriente” y de allí deriva “numismática”.
Cosas que cuenta Bruce Chatwin en Los trazos de la canción
La sorpresa de los números
Filo tiene nueve años y echa de menos a su abuelo, al que ve dos veces al año. Para aliviar la espera, su hermana recurre a las matemáticas de los sabios babilonios y entre los dos inventan un sistema gracias al cual Filo podrá contar los días que quedan para que llegue su abuelo. The walking dead
Para un hermano, Sorel, y su gente durmiente. Para Lorena García
Se nace así, como quien no quiere la cosa, por venir al mundo un rato.
Se es niño y se sonríe, al mundo, a la vida, a las personas, porque el mundo es una ciudad humanizada.
Se piensa: hay que enseñar a los niños para no castigar a los hombres.
Se sale a la calle y se dice, anda, una mariposa, y hay alguien que nos acompaña. Se dice: todo el mundo tiene un par de alas pero pocos se atreven a volar.
Se es niño y se aprende a hablar, a protestar porque el mundo es el que es y no el mejor de los mundos posibles. Se aprende a reclamar.
Se llega al instituto y se aprende a pensar. A pensar como los demás. A perder los colores. A pensar en gris. A repetir gestos ya obsoletos, ya caducos, de tanto usarlos todos. Se aprende a ser gris. A vivir en silencio. En el miedo. Se llega al instituto y protestar está mal. Y se sonríe menos. La vida se hace más pesada. Cansan las alas ahora que el límite es el techo y el cielo queda tan tan lejos.
Se es gris y se sale a la vida. Y no se tiene nada. Nada por lo que protestar. Nada por lo que reclamar. Nada que defender ahora que el miedo es una costumbre y ahogar nuestra palabra se ha convertido en rutina.
Se lee: los jóvenes no protestan, no reclaman. Y no se lee: los que lo hacen son antisistema, son perroflautas. No se lee: les hemos quitado ese derecho a la protesta, se lo hemos arrebatado, todos, que nunca fuimos profesores, nunca, sí carceleros.
Se lee: hay que defender el sistema, los mercados. Y no se lee: es un sistema patético de mercaderes cuyo único propósito es el dinero, da igual su color. Y no se protesta, no, porque, en algún, momento, nos dejaron sin alas, sin colores, nos hicieron grises y nos arrebataron, como casi siempre, el turno de palabra. Para dejarnos, como casi siempre, sin voz ni voto.
Pero no somos zombis, no, no somos zombis. Sólo estamos viendo Gran Hermano. Sólo. Estamos. Viendo. Gran. Hermano.
Y olvidamos por completo que es el Gran Hermano quien nos ve.
